sábado, 8 de enero de 2011

Matemáticas y lectura: cómo aprenderlas mejor




Expertos en ambas áreas brindan consejos para abordarlas en el hogar y en el aula de clase.
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La clave es ligarlas a la vida real y mostrar su utilidad. Un buen nivel de lectura es necesario para que todo estudiante mejore su aprendizaje en áreas como matemáticas y ciencias, y para que desarrolle un pensamiento crítico y autónomo en su vida cotidiana. De igual forma, una buena formación matemática favorece la reflexión, el análisis, el rigor y la argumentación en cualquier área.

"Un gran número de maestros de los primeros cursos de educación básica no sólo están insuficientemente capacitados en matemáticas, sino que tienen una imagen distorsionada de ellas y consideran que no son para todos, alimentando el mito de que son para superdotados", dice Margarita Ospina, doctora en esta ciencia y coordinadora de matemáticas básicas de la Universidad Nacional.

Profesores, con vacíos



Según Carlos Díez, de la Fundación para el Desarrollo Educativo y Pedagógico EDP, "es frecuente ver en los cursos de actualización y en el posgrado en didáctica de las matemáticas que los profesores tienen muchos vacíos y errores en su conocimiento del área". Eso se refleja en las evaluaciones.

De acuerdo con los resultados de Pisa 2009 (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes), siete de cada diez alumnos colombianos de 15 años evaluados no logran el desempeño mínimo en matemáticas.

Como si eso fuera poco, el 38,8 por ciento no logra identificar información ni llevar a cabo procedimientos que parten de preguntas explícitas y claramente definidas. Por otro lado, el 47 por ciento de los estudiantes evaluados en lectura tiene dificultad para comprender textos complejos e información implícita, así como para comparar y contrastar ideas y asumir una posición crítica sobre ellas.

"Hay una práctica muy frecuente en las aulas: el dictado. Este por sí mismo no es malo, pero la enseñanza no puede basarse en él y eso es lo que está sucediendo. Otra práctica son las planas y las coplas, ejercicios ritualizados que algunos docentes hacen sin saber por qué ni para qué, y eso se refleja en los resultados", comenta Rosa Julia Guzmán, directora de la maestría en pedagogía de Universidad de La Sabana.

Además, afirma, hay docentes que confunden comprensión de lectura con memoria inmediata y piensan que aprender a leer y a escribir es responsabilidad del maestro de español, cuando "uno lee y escribe en todas la materias".

En cuanto a otros factores, si bien es cierto que un mal resultado académico tiene relación con la pobreza, con un contexto familiar carente de estímulos y con un bajo nivel de educación de los padres, en el desempeño también inciden la educación inicial, la asistencia a clases, el tiempo que los niños están expuestos al aprendizaje, el clima del colegio y los recursos pedagógicos, explica la directora del Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes), Margarita Peña.

"Es necesario que los docentes les expliquen a los niños qué se espera de ellos y cómo pueden lograrlo, y que en los procesos de evaluación les indiquen si lo están logrando", concluye.

Métodos para mejorar la lectura



Rita Flórez, del Departamento de Comunicación Humana de la Nacional, y Rosa Guzmán, de La Sabana, proponen: En el hogar, lectura compartida con los hijos de diferentes textos. Contarles historias y pedirles que las escriban y las lean.

En el colegio, docentes que le den sentido a la lectura (por qué y para qué se lee) y estimulen a sus alumnos a analizar, inferir, concluir y sintetizar. Permitirles que opinen sobre lo que les leen.

No buscar que memoricen, sino que critiquen y propongan otras maneras de narrar; que lleguen con preguntas sobre el texto. No leerles de corrido; dejar que hagan anticipaciones (¿qué creen que puede pasar?) y que relacionen lo leído con la vi.

Los números, para la vida



Las matemáticas no deben mirarse como un área abstracta o sin relación alguna con la vida diaria ni con otras ramas del conocimiento, dice Margarita Ospina, doctora en esta ciencia.

Se deben enseñar desde y para la vida; que los estudiantes las reconozcan en los fenómenos cotidianos y luego aprendan cómo y por qué funcionan los algoritmos presentes en ellos, dice el profesor Carlos Díez.

Las debilidades matemáticas del bachillerato surgen desde el preescolar, agrega. En esta etapa hay que enseñarles que en la vida diaria hay cosas por contar, agrupar y clasificar.

En matemáticas no se memoriza: se conceptualiza



Los estudiantes deben enfrentar problemas y encontrar maneras de resolverlos, tomarse el tiempo de pensar y reflexionar. Para mejorar el desempeño de los estudiantes -aconseja Carlos Rodríguez, director del proyecto 60 Segundos, de la Fundación Alberto Merani- es clave aumentar las horas de estudio mediante cursos adicionales, tanto en tiempo de clases como en vacaciones.

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