viernes, 28 de enero de 2011

¿Por qué ya no te quiere? 10 razones para explicarlo




La serie Sex and the City acuñó una frase que luego se volvió un libro y después una película: “He’s just not that into you”, que podría traducirse como “él no está tan interesado en ti”. ¿Por qué será tan popular esa frase? La página web femenina She Knows considera que lo es porque las mujeres todavía no lo entienden.

El escritor norteamericano Phil Torcivia, autor del libro Such a Nice Guy (Un buen tipo), tiene un par de cosas que decir sobre por qué algunos hombres nunca vuelven a llamar, por qué algunos novios terminan la relación o por qué algunos esposos dejan la casa.

No eres para él y él no es para ti
No te pongas triste, porque el problema es suyo, no tuyo. Allá afuera hay un gran grupo de hombres que se sienten atraídos hacia ti y no les importa tus defectos. Ya que todos tenemos nuestras cositas, la clave es que encuentres a alguien que te ame así como eres y no a un tipo que no te acepte completa.

El nunca estuvo realmente interesado en ti.
Solo le interesaste para ‘otra cosa’ y por eso nunca volvió a llamar. (No te hagas la ofendida, porque las mujeres también hacen eso).


Encontró a alguien que le interesa más.
Eso sucede. Comenzó a salir contigo y la mujer de sus sueños, esa guapa de la oficina, acaba de terminar con su novio y por fin tiene el camino libre. La prefirió a ella.

Está cansado de ser arrastrado a la iglesia.
O al centro comercial, a las reuniones familiares, a los baby showers y a todos los otros compromisos a los que lo has llevado.

Tus familiares y amigos lo asustan.
Quizá ya ve mucho de tu madre en ti y se asustó.

Sus amigos por fin lo convencieron de dejarte.
Ellos se quejaban y gimoteaban porque el amiguito del club de Tobby o la Patrulla salvadora ya no salía a jugar con ellos desde que comenzó a salir contigo.

Lo regañas… mucho
Cuando le pides que haga algo más de dos veces, eso ya no es amable, es regañar. Nada hace más que un hombre huya de casa gritando que los constantes regaños.

 Él es un desastre, tú eres ordenada (o viceversa).
Esto genera muchas tensiones porque es una diferencia muy profunda. El orden es un hábito que si no le has cultivado desde pequeño, es muy difícil que lo agarres de grande. Y una persona ordenada no es tan tolerante con una que no lo es.

 Cuestas mucho.
Seamos honestos… los tiempos están difíciles. Él tiene que ahorrar. Los recursos no le alcanzan para engreírte con sushi, ni comprarte las rosas rojas en la caja blanca que tanto te gustan, ni champaña cara. Sus contadores le aconsejaron que se abstenga de otros gastos y el prefiere sus noches de soledad en un bar con cerveza barata.

Ya no eres la misma mujer que cuando recién te conoció.
Ya no te cuidas, ya no te pones ese lindo jean apretado que le encanta, ya no eres dulce con él. Ahora solo paras en tu pantalón de algodón y el polo con el logo de tu empresa que te dieron en el día de confraternidad. Y a él eso no le gusta.

Ya no es lo mismo.
Antes ustedes lo hacían en todos lados y a toda hora. Y eras tú muchas veces la que lo iniciaba. Ahora, en vez de cambiar posiciones, cambian canales de televisión. Él extraña esos días en el que el sexo era todo.
No es tan malo que ya no esté interesado en ti. Eso te va a dar la oportunidad de estar con alguien a quien le gustes completamente y que te valore de verdad. Puedes aprender de las relaciones fallidas para mejorar las que vendrán. Y recuerda: él se la perdió.

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