domingo, 9 de enero de 2011

5 Mitos sobre la fisica




5 mitos sobre la física


Se trata de equivocaciones comunes que surgen por desconocimiento de las leyes de la física. En algunos casos pueden ser útiles para simplificar conceptos complicados, como la idea de "corriente eléctrica", pero en otros casos simplemente son errores que se transmiten de boca en boca y sin cerebros de por medio, como la idea de que el agua es transparente...



La corriente eléctrica



Muchos libros dicen que los electrones dentro de un cable se mueven a la velocidad de la luz, pero lo cierto es que apenas se desplazan unos centímetros por hora (más lentamente que un caracol). Es la energía que contienen la que viaja casi a la velocidad de la luz. Eso es en el caso de la corriente continua (la de las pilas); en la corriente alterna (la de tu casa), la dirección en que viajan los electrones cambia 50 veces por segundo, por lo que los electrones se mantienen siempre en el mismo lugar. Algo similar pasa con el sonido: las moléculas del aire transmiten su energía a las contiguas (si no, los parlantes emitirían viento en lugar de música).



El color del agua


El color azul de los océanos y lagos no se debe al reflejo del cielo, si no a que el agua es azul. Como casi cualquier cuerpo, el agua absorbe ciertos colores y rechaza otros, siendo estos últimos los que nosotros vemos. En este caso, el cuerpo absorbe mucho más rojo que azul. Incluso el agua contenida en un vaso es azul, pero tiene tan poca densidad que no lo diferenciamos; se necesitan grandes cantidades de agua para notar su color. Por algo este es el planeta azul. Así que, el agua es azul, no incolora (excepto en ciertas ciudades balnearias, donde su color proviene de lugares que no querrías imaginar jamás).



El color del cielo


Y tampoco el cielo es azul porque refleje el color el agua. El cielo no refleja nada, no es un espejo. Por ahí dicen que el cielo es azul por las partículas de agua suspendidas en el aire, pero eso tampoco es cierto. El cielo parece azul por el color del aire varía de acuerdo al ángulo en que le den los rayos solares. Por eso, al atardecer el Sol se ve rojizo, porque sus rayos inciden de costado en la atmósfera y a la luz azul se le hace más difícil pasar, y el aire desvía hacia el espacio las ondas luminosas que durante el día dejaba entrar. Esto no significa que el aire sea azul durante el día y rojo durante la tarde, si no simplemente que el color rojo tiene más fuerza. Cuanto más rojizo vemos el cielo, más azul se ve desde el espacio (porque las ondas azules son más rechazadas).



Los astronautas y la ingravidez



Los astronautas en órbita a la Tierra no experimentan "gravedad cero". De hecho, a esa altura la gravedad es del 85% del total de la gravedad presente en la superficie terrestre, lo cual sigue siendo un número tan alto que probablemente no se note la diferencia. Entonces, ¿por qué flotan? Lo que les ocurre es conocido como "microgravedad", un estado en el cual la única fuerza que actúa sobre un cuerpo es la gravedad (no hay fricción), una especie de caída libre perpetua. Dicho de otra manera: los astronautas están cayendo junto con la nave, y ésta junto con la Tierra, y al no haber objetos estáticos de referencia parece que estuvieran suspendidos. Lo que siente un astronauta es lo mismo que alguien que cae desde un edificio de un trillón de pisos, sólo que sin viento.



Los espejos y el reflejo



No es cierto que los espejos inviertan la imagen de derecha a izquierda. De hecho, lo hacen de atrás hacia adelante. El problema es que vemos desde dentro de nuestra cabeza, y lo que nos muestra el espejo en realidad es exactamente lo que se vería desde detrás nuestro si la cabeza fuera transparente. Imaginalo. Cuando vemos nuestra cara y parece que estuviera dada vuelta, lo que está invirtiendo la imagen es nuestra propia vista. Si pudieras sacarte la cabeza y llevarla hacia adelante sin que tus ojos se movieran de donde están, lo entenderías mejor.



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