viernes, 4 de marzo de 2011

6 cosas que debes saber sobre tus bebidas preferidas




Café: El consumo del café ha estado vinculado a la disminución del riesgo de sufrir diabetes tipo 2, debido a su alto contenido de antioxidantes. “Contribuye a evitar la resistencia a la insulina y hay investigaciones que señalan un efecto protector contra el cáncer de mama y de hígado, además de que incrementa el rendimiento físico”, explicó Ruth Pedroza, del Programa de Ingeniería en Alimentos de la Universidad Iberoamericana.Sin embargo, es peligroso consumir más de cuatro tazas de café al día, porque se corre el riesgo de taquicardia, insomnio y ansiedad.

Agua: Es la forma más sencilla de hidratarse, porque aporta minerales que favorecen al aumento del calcio. Es recomendable que su consumo represente el 80% de líquidos consumidos durante el día. La organización mundial de la salud recomienda beber 2 litros al día.

Energizantes: Sí, pero sin alcohol. Estos estimulan el rendimiento físico y mental, las reacciones se vuelven más veloces y la concentración mayor, y aceleran el estado de alerta. Contienen taurina, cafeína y vitaminas de complejo B.Según la Organización Mundial de la Salud su consumo máximo debería ser dos latas al día. “Pero nunca con alcohol, pues la combinación crea una falsa sensación de estar más alerta, pero sólo disfraza los efectos depresivos del alcohol”, explica Mary Claire O’Brien, profesora de Medicina de Urgencias de la Universidad Wake Forest en los Estados Unidos.

Gaseosas: El consumo excesivo de gaseosas es el gran responsable de la obesidad y sobrepeso en el mundo, así como del aumento de hipertensión y diabetes, debido a su alto nivel de azúcar. Sólo una lata de gaseosa normal equivale a 13 cucharadas. En México se consume alrededor de 160 litros de persona por año, lo que viene a ser 64 mil calorías y 9 kilos más. Contribuye a la mala absorción de calcio, a alteraciones digestivas y a la aparición de caries.

Bebidas hidratantes: Se recomienda tomarlas solo después de hacer ejercicios. “Debido a la sudoración durante la actividad física se pierden líquidos y minerales que el agua simple, por su composición, no puede reponer, de ahí que se eche mano de este tipo de bebidas, pues contienen electrolitos -sodio y potasio- y carbohidratos, que te dan energía”, dice la Lourdes Mayol, nutrióloga del Colegio Mexicano de Nutriólogos.

Alcohol: Dos cosas que debes saber sobre el alcohol: lo importante es cuánto se toma y la cantidad que una persona puede consumir de acuerdo a su edad, peso, estado físico y de ánimo.Una mujer es más propensa a que el alcohol le afecte negativamente, por lo tanto, nunca podrá beber como un hombre, debido a su volumen corporal y a su metabolismo más lento. Si tomas entre 1 y 3 tragos: sentirás desinhibición. Entre 4 y 5 tragos: la velocidad de los juicios y las decisiones se vuelve lenta. Entre 6 y 8 tragos: marcada afectación física. Más de 8: los movimientos no se controlan.

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